Es una realidad: a día de hoy hay mucha gente que sigue comprando piso sin el asesoramiento de un profesional inmobiliario o Personal Shopper Inmobiliario. Os presentamos a Ana y Juan que viven alquilados en un piso en Oviedo con su hijo Pablo. Ana se acaba de enterar que otro hijo viene en camino y la casa se les quedará pequeña. Por suerte, ambos llevan trabajando duro muchos años y han ahorrado lo suficiente como para comprar un piso sin necesidad de una hipoteca.

Al igual que muchas otras personas que buscan piso, Ana y Juan llegan a casa después de una larga jornada de trabajo y se pasan horas rastreando portales inmobiliarios en busca de su piso ideal cuando podían utilizar este tiempo para disfrutar con su familia o amigos. A esta búsqueda online le sigue una serie de visitas a pisos que no tienen absolutamente nada que ver con las fotos que vieron en el anuncio. El piso en realidad da a un patio interior, no es tan luminoso como parecía, las zonas comunes del edificio están en una situación terrible o el piso tiene 20 metros cuadrados menos de lo esperado. La pareja también ha visitado varias agencias inmobiliarias, pero siguen sin encontrar el piso de sueños.

Tras meses de búsqueda, Ana y Juan encuentran un piso que les puede encajar, pero no saben exactamente cómo afrontar la negociación. El propietario no deja de ensalzar las virtudes del piso y se muestra inflexible con el precio. Finalmente, ceden y aceptan el precio sin saber el valor real del inmueble.  Saben que el piso necesita un par de arreglos, pero Juan tiene un amigo que le puede echar una mano y «sólo serán unos pocos cientos de euros´´.

Ana piensa: «Ya hemos llegado a un acuerdo, así que el trabajo está hecho´´. Desafortunadamente, está muy equivocada. Ahora toca hacer las pertinentes comprobaciones legales, fiscales, técnicas y económicas, pero ninguno tiene el suficiente tiempo para analizarlas en profundidad. Llega el día de la firma, ambos llegan a la notaría y el notario lee la escritura. Juan le pregunta al notario: «¿Qué significa eso de que compro como cuerpo cierto?´´. El notario le explica que esto significa que confirman haber visitado el piso, que conocen todas sus características y defectos y que lo compran tal cual está. No están muy seguros, pero firman de todos modos. ¡Enhorabuena, Ana y Juan ya sois propietarios de piso!

¡Esperad un segundo! ¿No había que hacer un par de arreglos en el piso antes de entrar a vivir? El amigo manitas de Juan se pone manos a la obra y a los pocos días llama a Juan diciéndole «esto está mucho peor de lo que pensaba, creo que nos va a llevar más tiempo´´. Lo que inicialmente eran «unos cientos de euros´´ se han convertido rápidamente en unos miles de euros y el piso no va a estar listo cuando lo necesitaban.

Esta historia parece increíble, pero es la pura realidad de muchos compradores inmobiliarios que afrontan la inversión más importante de su vida sin el apoyo de un profesional. El Personal Shopper Inmobiliario es un asesor inmobiliario que defiende exclusivamente los intereses del comprador. Su trabajo incluye entre otras muchas cosas: visitar los inmuebles de antemano para descartar pisos, visitar los inmuebles con el cliente, realizar las comprobaciones técnicas, jurídicas y económicas y asesorar en la negociación del precio. Su objetivo es ahorrarle al comprador tiempo, dinero y preocupaciones para realizar una compra óptima.

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